Llegamos a abril, el mes de la gran transición astronómica. Si miramos el cielo a media noche (nuestro mapa está calculado para las 22:30 horas), seremos testigos de un auténtico "cambio de guardia". Hacia el oeste, los gigantes del invierno se retiran lentamente, mientras que por el este irrumpen con fuerza las grandes constelaciones de la primavera.
Es el momento de sacar los prismáticos, buscar un lugar oscuro y disfrutar de este escaparate doble antes de que las estrellas invernales nos digan adiós hasta finales de año.
La Luna: Fechas Clave
Nuestro satélite nos marca el ritmo de observación este mes:
Jueves 2: Luna Llena. A principios de mes, la luz de la Luna dominará el cielo, borrando los objetos más débiles. Es una noche para disfrutar de la estampa general y observar los planetas más brillantes.
Viernes 17: Luna Nueva. La fecha que todos los aficionados esperan. Ese fin de semana el cielo estará completamente oscuro, ofreciendo las condiciones perfectas para exprimir al máximo nuestros prismáticos y buscar los cúmulos estelares que detallamos más abajo.
Los planetas
A las 22:30 horas tenemos a los dos planetas más brillantes del cielo perfectamente ubicados:
Venus: Si miras hacia el Oeste, verás un punto deslumbrante que domina esa parte del horizonte. Es Venus. A esta hora ya está bajando para ocultarse, así que es lo primero que debes buscar al anochecer.
Júpiter: Se encuentra altísimo, situado en la constelación de Géminis, bajo las estrellas Cástor y Pólux. Su brillo blanco y fijo es inconfundible. Con prismáticos, si apoyas bien los codos, podrás distinguir sus cuatro lunas galileanas alineadas a su alrededor.
A simple vista
El cielo de abril nos permite practicar la orientación a simple vista:
El adiós del invierno (Oeste/Sur): Aún podemos disfrutar de las brillantes estrellas de Orión (Betelgeuse y Rigel), a Sirio parpadeando con fuerza en el Can Mayor, y a la anaranjada Aldebarán en Tauro. Todas ellas están bajando hacia el horizonte.
La constelación de Orión.
La bienvenida a la primavera (Este): Gira tu vista hacia el lado opuesto. Verás asomar a Régulo (en Leo), a la brillante y azulada Spica (en Virgo) y a la potente estrella anaranjada Arturo (en el Boyero).
El test de agudeza visual (Norte): Busca la Osa Mayor (el famoso cazo) que ahora está muy alta en el cielo. Fíjate en la penúltima estrella de la "cola". En realidad son dos: Mizar y Alcor. Los antiguos árabes usaban esta pareja de estrellas (el caballo y el jinete) para medir la agudeza visual de sus guerreros. ¿Puedes ver las dos separadas a simple vista? Con prismáticos el desdoblamiento es espectacular.
El Festín de cielo profundo para Prismáticos
El mapa de este mes viene cargado de joyas para prismáticos. Hemos marcado con círculos los objetivos más gratificantes. Vamos a barrer el cielo de oeste a este:
1. Despidiendo al Oeste:
Las Pléyades y las Híades: En Tauro, todavía podemos disfrutar de estos dos maravillosos cúmulos estelares antes de que desaparezcan.
M41: Justo debajo de la brillantísima Sirio, encontrarás este cúmulo abierto como una nubecilla de polvo estelar.
M37 (Auriga) y M35 (Géminis): Subiendo la vista hacia Capella y Júpiter, busca estas dos manchas difusas. M35 está justo a los pies de los gemelos y es un enjambre estelar precioso con prismáticos.
2. En el Centro (El Cenit):
El Pesebre (M44): A medio camino entre Júpiter y la estrella Régulo de Leo, en la constelación de Cáncer. En cielos oscuros se ve a simple vista como una mancha algodonosa. Con prismáticos se transforma en decenas de estrellas brillantes.
3. Mirando al Este:
Mel 111 (La Cabellera de Berenice): Entre Leo y Arturo, verás una cascada de estrellas muy débiles y dispersas que ocupan mucho espacio. Es un cúmulo abierto magnífico para prismáticos de pocos aumentos.
M3: Un reto un poco más exigente. Situado a medio camino entre la estrella Arturo y la Cabellera de Berenice. A diferencia de los anteriores (que son cúmulos abiertos), M3 es un cúmulo globular: una bola compacta de cientos de miles de estrellas viejas. Con prismáticos lo verás como una bolita difusa y redonda, muy diferente a una estrella puntual.
Y aquí tienes un muestrario de lo que se puede fotografiar en estos días con telescopios:
La nebulosa del Cangrejo, M1, con 900mm de focal.
Y barriendo la Vía Láctea de invierno con gran campo, podemos registrar gigantescas nubes de gas como la Nebulosa de California:
Nebulosa de California con 135mm.
La Trompa de Elefante:
Nebulosa de la Trompa de Elefante con 600mm.
La Roseta:
Las nebulosas de La Gaviota y el Casco de Thor, con 250mm.
Aún puedes fotografiar la galaxia del Triángulo M33:
O, ya para nota... La nebulosa de la Cabeza de Delfín:
Y por último una recomendación para la preparación del eclipse del 12 de agosto: Los días 29 y 30 de abril el Sol estará a la misma hora en la misma posición que el día del eclipse, así que es buen momento de comprobar si el lugar que tienes pensado para verlo tiene buena visibilidad. Recuerda que la totalidad será a las 20:30 y que estará a sólo 5 grados por encima del horizonte. (Desde Zaragoza. Más hacia el oeste será algo antes y algo más alto. Más hacia el este será algo más tarde y estará algo más bajo). Recuerda que en el simulador Stellarium puedes recrear el cielo con exactitud para un lugar y una hora determinada.
Prepara ropa de abrigo ligera, saca tu planisferio y disfruta de este cielo de transición. ¡Feliz observación!










